Diagnóstico: siempre es mejor saber…

Una detección y un diagnóstico tempranos son importantes en lo que respecta a la apnea del sueño. Para empezar, puede resultar útil preguntarle a un compañero, familiar o amigo si roncas fuerte o dejas de respirar por momentos durante la noche. Suelen ser los primeros en darse cuenta(1,2). Existen otras formas de autodetección como, por ejemplo, utilizar el cuestionario «Stop-Bang» para identificar de manera rápida y sencilla algunos factores de riesgo clave o grabarte mientras duermes.

Si sospechas que padeces apnea del sueño, es importante que visites al médico cuanto antes. Solo se puede hacer un diagnóstico de esta enfermedad con un estudio del sueño, en una clínica del sueño o en casa con equipos especiales y personal formado.

Visita al médico

Tu médico evaluará los síntomas, realizará un examen físico y luego decidirá si debe remitirte a un especialista del sueño.

El especialista puede preguntarte sobre tus síntomas y tu historial médico. Probablemente, deberás rellenar un formulario, normalmente la Escala de Somnolencia Epworth(1), sobre cuánto sueño tienes durante el día. Es posible que te pese y que mida la circunferencia de tu cuello, además de hacerte algunos tests respiratorios. Si muestras signos de padecer apnea obstructiva del sueño, el especialista te prescribirá un estudio del sueño para confirmar el diagnóstico.

Valoración de tu sueño

El estudio del sueño nocturno realizado en una clínica del sueño es la forma más completa de analizar si tienes o no apnea del sueño. Consiste en un test llamado polisomnografía que registrará mucha información detallada durante la noche(2):

  • Actividad cerebral (electroencefalografía)
  • Tono muscular (electromiografía)
  • Movimientos del pecho y del abdomen
  • Flujo de aire por la boca y por la nariz
  • Ritmo cardíaco y niveles de oxígeno en sangre ( pulsioximetría)
  • Electrocardiograma

En algunos países, también es posible realizar el diagnóstico en casa:

  • La polisomnografía puede llevarse a cabo en casa sin que te tenga que atender un técnico para garantizar la calidad de la recogida de datos.
  • También puede realizarse una poligrafía en casa: recoge muchos menos datos, pero puede también diagnosticar el SAOS.

Ninguno de estos dispositivos es doloroso. También pueden usarse equipos de vídeo o grabadoras de sonido.

Una vez que se hayan completado los tests, tu médico del centro del sueño te dirá si padeces o no SAOS, cuánto interrumpe tu sueño y cómo afecta a tu salud, y te recomendará en consecuencia un tratamiento adecuado(2).

Solicita un diagnóstico. Siempre es mejor saber. Conseguirás un tratamiento y mejorarás tu vida. En caso contrario, el estudio permitirá hallar las causas de tu posible trastorno del sueño diferente del SAOS.